PREMIOS DE CINE

OSCAR 2014: EL TRIUNFO DE LO INANE SOBRE LA CALIDAD

Esta no va a ser la típica columna de chismorreos sobre quienes han ido más guapos al evento ni nada por el estilo. Para eso ya están las revistas del corazón. Esto va a ser más bien un artículo sobre el nivel de bajeza intelectual al que se puede llegar premiando cosas absolutamente inanes que han llegado donde están por pura suerte y ayudados por el marketing. Como bien me dijo una lectora de nuestro blog, si el público tuviese Criterio propio, muchas películas no llegarían a donde están. Pero el problema ya no es tanto ese, sino que la Academia de Cine de Hollywood está invadida por lo políticamente correcto.

Hablábamos en otro artículo sobre los Goya, refiriéndonos a la politización de nuestro cine. Pues desgraciadamente, esa tendencia ha llegado también al otro lado del mar, y este año se ha decidido, por voluntad de unos pocos que se supone son los entendidos, que la película ganadora sea 12 años de esclavitud. Ya dije en su momento que no pensaba verla, pues ahora vuelvo a insistir. Entre otras cosas porque solo me ha bastado leer el libro original de Solomon Northup ( supuestamente, porque hay quien sostiene que el libro no es de él ni mucho menos)para confirmar que es un petardo insufrible hecho por liberales descafeinados con problemas de conciencia.  ¿Acaso cuenta algo nuevo? Que yo sepa, tenemos Raíces, es a popular serie de los 80 con el mítico personaje de Kunta kinte; tenemos también el Color Púrpura del mismo Spielberg que el año pasado intentara colarnos un gol por toda la escuadra con Lincoln; tenemos también Django de Tarantino aunque es más bien un Western no es una película sobre la esclavitud en términos literales. De nuevo pregunto: Esta película ¿Cuenta algo nuevo? Normalmente, a todos los que les he preguntado sobre la calidad de este film, solo saben decirme una cosa al respecto: que el director, Steve Mcqueen es negro. Lo mejor diría yo es que es británico, y me llama la atención que un inglés pretenda aleccionarnos sobre la esclavitud. Pero claro, en la Casa Blanca está Obama, y ya se intentó el año pasado con Lincoln, pero no coló.

Respecto del director ganador, Alfonso Cuarón. Debo decir que le tengo cierto respeto, pues ha hecho cosas realmente buenas, como fue la tercera película de Harry Potter, o aquella de Hijos de los Hombres con Clive Owen, que nos mostraba un futuro apocalíptico donde las mujeres habían perdido la capacidad de concebir infantes. Aquellas dos películas son realmente geniales en todos los aspectos, incluído el guión. Pero la coyuntura me obliga de nuevo a lanzar algún que otro dardo contra la basura espacial de Gravity, que tal y como dijo Dragó, solamente merece la pena verse para comprobar los niveles de absurdo a los que se pueden llegar en el Cine. Ya he escrito sobre esta película que es un gigantesco insulto a la inteligencia, y no tengo problema en repetirlo. Más allá de los fallos científicos, hay que repartir unas cuantas lecciones a los que sostienen que esto es ciencia ficción, lo cual es mentira porque no es ciencia ficción, más bien parece un drama humano ambientado en el espacio. ¿Acaso Alien es Ciencia Ficción? ¿No podría ser un thriller de terror ambientado en el espacio? Hay películas que no abarcan un género concreto, pero claro, ya no sabemos distinguir entre un drama o una comedia y así nos va. Aunque es un drama en sí misma de lo absurda que es. Y desde luego, el ritmo no ayuda en nada. Al parecer se ha llevado varios técnicos, bueno, aquí no discuto porque también sostuve en su momento que estaba muy bien realizada a nivel de efectos especiales. Afortunadamente no le han dado el guión porque sino ya me doy de cabeza contra la pared. Digan lo que digan la mayor parte de los fanáticos de esta cosa, no es ni mucho menos merecedora de tanto bombo.

Siguiendo con los resultados idiotas de la noche del Cine americano, no podía faltar el premio  y el reconocimiento dirigido a los lobbys homosexuales. Estos han tenido presencia en la gala con los oscar al Mejor Actor Principal y Secundario. El primero para Matthew Mcconaughey y el segundo para Jared Leto, ambos actores de la misma película, Dallas Buyers Club. Como si esta historia contase también algo nuevo, o el personaje de Mcconaughey fuese también original. ¿Alguien se acuerda de Tom Hanks haciendo de abogado enfermo de Sida en Philadelphia? El personaje del enfermo de Sida y homosexual ya lo hemos visto, pero claro, no se le ocurriría a ningún académico premiar a Leonardo DiCaprio por su personaje de Jordan Belfort en el Lobo de Wall Street. Por favor, habiendo un gobierno Demócrata, y este tipo representando a gente como Madoff, no, no podemos premiar ese tipo de personajes, aunque sea una puñetera sátira crítica, y aunque Belfort tanto en el libro como en la película, pida perdón por lo que ha hecho. Queda mucho más progre y más guay premiar a unos que hacen de homosexuales.

Afortunadamente, queda espacio para unas alegrías, aunque sean pocas. Felicitaciones a Cate Blanchett por su papel en Blue Jasmine, sin duda se lo ha ganado, aunque me hubiese gustado mucho que Judi Dench recibiese la estatuilla, quizás mucho más merecida, por su personaje de Philomena. Y nos alegramos especialmente por el premio al Mejor Guión Original para Her, es maravillosa historia sobre la deshumanización provocada por la tecnología protagonizada por Joaquim Phoenix y que además es digna merecedora de los principales premios junto con el Lobo de Wall Street. Pero desgraciadamente, este año ha tocado ser progres para molar más. Lanzo una propuesta que no servirá de nada pero considero interesante. ¿Y si las películas las eligiese el público? Bueno…mejor no he dicho nada no sea que Gravity o cualquier otra absurdidez se lo lleve. Unos premios marcados por la política y un insulto hacia los espectadores con Criterio.

LOS GOYA 2014, MÁS POLÍTICA Y MENOS ESPECTADORES

Los Goya 2014

Ayer tuvo lugar la cita por excelencia del cine español: la ceremonia de entrega de los Premios Goya a las mejores películas del año en diferentes categorías. Aunque, vistos algunos de los discursos y que el personaje más mencionado de la noche fue el Ministro de la Cosa, Jose Ignacio Wert, ausente debido a compromisos de última hora, podríamos decir que ha sido una fiesta mitin política más que una noche dedicada al Cine.

Quizás este evento se ha convertido en una diversión para los periodistas del corazón que se entretienen criticando la vestimenta y joyas de los asistentes al ágape, y ha perdido su esencia que es la de homenajear a los que han hecho este año buen cine. Merece la pena destacar sobretodo el discurso inaugural del Presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, quien tuvo palabras no solo para el ministro Wert, sino también para atribuir los problemas actuales del cine español a la piratería. Ojalá esta fuese la única causa de la debacle en el número de espectadores que acuden a las salas a ver cine patrio. Solamente daremos un dato para ilustrar el poco interés que tiene el público general en el cine español, y es que la gala de anoche ha sido la menos vista en los últimos 5 años, con 3 millones y pico de espectadores y un 19% de share.

Bajo nuestro punto de vista, los “representantes” del cine español cumplen a rajatabla con el título de la película que han premiado como la mejor del año: Vivir es fácil con los ojos cerrados. Y es que estos señores viven muy cómodamente de esta forma, ignorando absolutamente el hecho de que los espectadores rechazan las películas producidas aquí no porque las pirateen, sino por dos cosas: Por un lado, el Cine español ya no es arte ni entretenimiento, es un conjunto de productos estereotipados (salvando alguna honrosa excepción) que no quieren en ningún sitio. Como curiosidad, este año no hay presente ninguna película española en ningún festival de cine internacional, además de que los encargados de escoger las nominaciones a los Oscar no han podido aguantar “15 años y un día”, la película de Maribel Verdú en la que hace de madre de un adolescente conflictivo.

Y por otro lado, el cine español no es Industria, es un sindicato más muy parecido a los que todos ya conocemos, donde un gran número de personas viven de los demás y donde un 80% de las películas que hacen ni siquiera llegan a estrenarse, aun así, se llevan cuantiosas subvenciones. En EEUU no ocurre esto, pues allí el que quiere hacer una película pone su dinero y si tiene suerte triunfará a o no. Además de que en nuestro país, escritores, músicos, pintores, escultores y un largo etc de profesiones no están subvencionados. Realmente lo que ocurre es que solo unos pocos determinan lo que es Cultura, generando con ello desigualdades.

En cuanto a los premios, podemos decir que estamos satisfechos con los 8 goyas que se ha llevado “Las Brujas de Zugarramurdi”, la genial comedia de Alex de la Iglesia, de la que hablaremos en otro artículo. En cuanto a la premiada con los galardones más importantes, Vivir es fácil con los ojos cerrados, no podemos hablar de ella ya que no la hemos visto. Independientemente de todo lo expresado anteriormente, en España puede hacerse buen cine y tenemos ejemplos que lo demuestran, aun así, el sector debe hacer un acto de introspección y sincerarse consigo mismo sobre la situación en la que se encuentra.