Month: August 2014

EL NIÑO: MAGNÍFICA.

La época estival finaliza a lo grande, y lo hace con la que quizás sea la mejor cinta de cine español estrenada este año (a la espera de las novedades que vengan en el otoño). Esta película es una muestra más de que el Cine patrio comienza a cambiar de tendencia y a hacer historias que interesen a los espectadores. Hacía cinco años que el director Daniel Monzón no estrenaba un film. Cinco años de esa estupenda Celda 211, en la que se nos presentaba a uno de los personajes míticos del cine español de los últimos años, ese delincuente al que Luis Tosar interpretaba de manera magistral, ese psicópata llamado Malamadre. Pero también Monzón tiene una joya, su ópera prima, el Corazón del Guerrero, la cual espero que pronto pueda encontrarse en dvd y blue ray, porque es una estupenda película.

¿Qué nos cuenta el Niño? Pues una historia real como la vida misma, un relato que ahonda en cosas que salen muy de vez en cuando en los medios de comunicación, hechos que sabemos que tienen lugar, pero se ponen pocos medios para solucionarlos. La continua lucha entre policías y narcotraficantes, lanchas rápidas cargadas de droga, contenedores metálicos llenos de cocaína, barcas de pescadores con doble fondo con el que ocultar estupefacientes. Elementos que harían las delicias de los creadores de series como The Wire o The Bridge. De hecho, esta cinta bebe claramente de estas producciones, pues protagonista indiscutible de la misma, al igual que en las series mencionadas, es el escenario donde todo tiene lugar, y en el caso de el Niño,es la frontera con Gibraltar. Monzón y su compañero de guión, Jorge Guerricaechevarría, uno de los mejores escritores para la gran pantalla, se han documentado a fondo para la realización de esta película repleta además de escenas de acción estupendamente bien ejecutadas. Según los creadores, han conseguido hablar con “gomeros”, esos que se dedican al traslado de la droga por el Estrecho en las lanchas, personas que se han atrevido a hablar para contar cómo es su vida.

Desde luego, si hay algo que hace brillante esta película es el guión, convirtiéndola en un gran thriller, una cinta muy recomendable para todos los amantes del género. Basada en la historia real de alguien a quien llaman “el Nene”, un marroquí del que prácticamente no se sabe nada, y las cosas que se cuentan de él, son leyendas, historias que están en el imaginario colectivo de Marruecos, su país de origen, y de la que Monzón bebe para traernos esta sensacional película, que no solo es policíaca, ya que además encontramos en ella la corrupción de los agentes de la ley y cómo un inspector, Jesús, interpretado por Luis Tosar, además de luchar contra los narcotraficantes, debe lidiar también con que tenga algún compañero corrompido por el dinero fácil; el Niño es además una historia de amor( un amor que se percibe en gestos, miradas y pequeños instantes), de amistad, de supervivencia (el personaje del Compi, interpretado por Jesús Carroza, es genial). Le deseo unos cuantos premios Goya y que todos vosotros la disfrutéis.

No dejéis de escuchar la canción que pone el broche final a esta película, una de las mejores que he escuchado este año en una película:

 

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LOS MERCENARIOS 3: MUY DIVERTIDA

Hace unos días mencionaba a cierto individuo que escribe en un diario digital (prefiero no decir el nombre porque tampoco es necesario hurgar en la herida), y este señor que se autoproclama “crítico de cine”, dijo de la nueva entrega de los Mercenarios que era aburrida y decaía bastante respecto de la aventura anterior. De los Mercenarios 3 se puede decir cualquier cosa menos que es aburrida. Si hay algo que impregna las dos horas de metraje del film es el entretenimiento, la acción y el sentido del humor. Al equipo habitual se unen cuatro nuevos miembros más jóvenes que establecen cual va a ser la esencia de esta nueva película: el enfrentamiento generacional. Encontraremos en ella dos estilos de actuación: la vieja guardia comandada por Stallone, Statham, Lundgren y los ya conocidos que optan por el asalto a lo bestia, tiros y explosiones para cazar al malo de turno; mientras que la nueva troupe de jóvenes es digamos más “sofisticada”. Es aquí donde encontramos el elemento de la cuidadosa planificación, una táctica que conlleva utilizar las nuevas tecnologías para dejar al adversario en desventaja y culminar la operación de una manera más limpia.

¿Quiénes son las nuevas incorporaciones al elenco? Wesley Snipes, un actor al que ya conocemos todos por ser el cazavampiros de Marvel, Blade, que en el film interpreta a uno de los primeros miembros del grupo de los Mercenarios, al cual liberan de un tren que le lleva a la cárcel por evasión de impuestos (un guiño hacia Snipes quien en la vida real se ha pasado unos cuantos años encerrado por este delito); Kelsey Grammer, conocido por la serie Frasier y la reciente Boss, interpreta aquí a Bonaparte, un conseguidor de nuevos Mercenarios para Stallone, y a Harrison Ford sustituyendo a Bruce Willis en un personaje similar al que hacía este, pues interpreta a un alto cargo de la CIA aburrido del trabajo de oficina. Y un Antonio Banderas que sin duda es el elemento más refrescante de esta nueva aventura, aunque sobra el cántico de “Soy el Novio de la Muerte”, personalmente es lo único que no encuentro cómico de la película. Al margen de estos veteranos encontramos a los cuatro jóvenes, tres chicos soldados y una joven de armas tomar. ¿El malo de la función? Mel Gibson, el cofundador de los Mercenarios, que se hartó de ganar poco dinero y decidió coger más con el tráfico de armas.

Los Mercenarios han vuelto y demuestran que no están listos para ceder el testigo a nuevas generaciones, y tampoco hace falta. ¿Merece la pena verla? Sin duda.

GUARDIANES DE LA GALAXIA: DIVERTIDA Y ENTRETENIDA

Hay muchas valoraciones de este film que son un tanto exageradas. Aunque, sí que es cierto que es lo mejor que ha dado la factoría Marvel junto con el Capitán América 2, siendo esta bajo mi punto de vista mucho mejor en guión. Guardianes de la Galaxia es un concepto diferente de film dentro de todas las realizadas hasta ahora del género superheróico, también podríamos catalogarla como una especie de homenaje a Star Wars, porque los guiños a la saga galáctica son constantes, ya sean estéticos e incluso en cuanto a historia. Estéticos respecto a la puesta en escena de las batallas aéreas, el aspecto del Planeta Xandar muy parecido al Coruscant que sirve de Capital a la República Galáctica, la vestimenta de Peter Quill muy al estilo Han Solo y algunas cosillas más; pero hay algo que hace realmente genial y buena esta película, y es precisamente ese elemento diferenciador de otros héroes de la Casa de las Ideas.

Esta es una película gamberra, donde el sentido del humor tiene un importante papel, y por otro lado, es una cinta de introducción a lo que posiblemente veremos en la segunda entrega de los Vengadores el año próximo. El argumento de esta película es muy sencillo: grupo de héroes marginales con problemas y traumas personales que se unen por avatares del destino para impedir que un genocida destruya un planeta pacífico. Los personajes ya serán muy conocidos por el público y por lo tanto no voy a entrar mucho en ellos, pero sí que quiero rendir un especial homenaje al que ha sido mi favorito en el film, por encima de todos los demás, y ese es Groot, una planta humanoide al que pone voz y gestos Vin Diesel. Groot es el guardaespaldas de Rocket, un mapache víctima de experimentos genéticos.

Ambos forman la pareja “cómica” de la película dando los mejores momentos del film. Pero Groot por sí mismo tiene un poderío que bajo mi punto de vista le hace adueñarse de toda la película. Desde luego hay escenas de acción buenas, pero quiero destacar especialmente dos de ellas, protagonizadas por Groot. En una, vemos cómo se encuentra una niña pequeña con él, una chica pobre que pide comida o dinero. Groot hace crecer una margarita y se la da a la pequeña con una sonrisa, creo que es una de las mejores escenas humanas que he visto en mucho tiempo; la otra es hacia el final del film de la cual poco puedo revelar salvo que este personaje demuestra ser más humano que los propios humanos. Aventuras, acción y humor, ingredientes que logran una película realmente estupenda y entretenida que, incluso los agotados del género, disfrutarán.

LOS SUPERHÉROES YA EMPIEZAN A SER CANSINOS

Esta semana llega un nuevo estreno de Marvel Studios, Guardianes de la Galaxia. Solo hay que darse un paseo por facebook, entre los perfiles de blogueros y gente dedicada a la crítica “independiente” de cine para ver las maravillas que van promulgando sobre la película, con las que se pretende transmitir una sensación de espera y deseo ante el estreno del film. Personalmente, no veo ninguna sensación así en nadie de la calle. Estoy plenamente convencido de que la película será entretenida cuanto menos. Pero desgraciadamente, me sucede una cosa, un sentimiento que no tiene por qué ser compartido por todos, y me apetece expresarlo. Y es una sensación de total agotamiento de este tipo de películas que ya han creado un nuevo género dentro del séptimo arte.

Hace pocos meses, una persona cercana me decía que “estas películas se están convirtiendo en productos para frikis”. Comparto perfectamente el diagnóstico, pero no en el buen sentido. Porque me considero también friki en lo que a Cine y temas culturales se refiere. Vamos que además de ver cualquier tipo de película, también leo libros (desde autores más modernos hasta Stefan Zweig, Tolstói, Dostoievsky, Shakespeare y un largo etc) y no me limito a leer solo cómics de superhéroes, pues también cae algún manga o una novela gráfica de algún autor español, que los tenemos muy buenos por cierto. Sí, tengo esa manía del equilibrio, de no ser fanático de algo. Si es que se puede interpretar como fanatismo que mi escritor favorito sea Tolkien y mis películas favoritas las de El Señor de los Anillos. Volviendo a la afirmación dicha por esa persona, creo que Marvel está tomando efectivamente una deriva muy friki basada en datos empíricos podo demostrables. Porque es más frecuente encontrarte con frikis salidos de convenciones de cómics en estas películas que adolescentes normales. Solo hace falta darse un paseo por tiendas de libros y películas para comprobarlo.

¿Realmente quienes son los que van a ver estas películas? Pues te puedes encontrar con padres que llevan a sus hijos a partir de 12 años más o menos, pero también muy pocos. Por supuesto que también dependerá de la hora a la que uno vaya al Cine, pero es muy significativo el hecho de que, desde el estreno de Los Vengadores y Iron Man 3 no haya habido otra película de este estilo que haya recaudado tanto, ni aquí ni en EEUU. Y con esto no pretendo dejar que DC se vaya tampoco de rositas, porque estos siguen la misma estela e intentan copiar el supuesto éxito de Marvel, por lo que ya han anunciado un calendario de estrenos que llega hasta el 2020. ¿Es que no hay nadie más que al pensar esto no le de patadas el cerebro? No tengo ningún problema en admitir que a mí me está sucediendo esto, que ya estoy cansado de este tipo de películas y que busco algo diferente. ¿Qué han sido de esas películas magníficas de Cine Policíaco o Negro, de esas historias de detectives con mujeres fatales? ¿Por qué no aprovechar la maestría de Simon Scarrow para adaptar sus obras de la antigua Roma y hacer una película histórica de las grandes que se hacían antes? ¿Qué está sucediendo con la Ciencia Ficción? Ahora parece que solo hay estupideces dirigidas a un público juvenil imberbe, pero hay grandes escritores: Isaac Asimov, Orson Scott Card, Phillip K Dyck, George Martin, Neal Stephenson… ¿Por qué no adaptar alguna historia de algunos de estos escritores? ¿Por qué ya casi no se hacen comedias ligeras con su toque romántico?

Desde luego por historias que contar no será, porque las hay a montones. Quizás el problema sean los propios ejecutivos que dirigen los estudios, esos mismos que se creen que lo saben todo por el simple hecho de que ponen ellos el dinero para hacer la película. Nadie tiene una bola de cristal con la que asegurar el éxito o el fracaso de algo, pero creo que se puede contribuir a que algo reúna más probabilidades de éxito si sabemos dosificarlo. Por ejemplo: ¿Sabríamos establecer cada cuanto tiempo hacen Eastwood o Tarantino una película? Podríamos establecer un promedio de tres años cada uno. Me pregunto: ¿Por qué estos señores pueden hacer eso y los demás no? Podría haber añadido Nolan, JJ Abrams, Scorsese… por poner otro ejemplo más diferente, fijémonos en cuanto hacía que Peter Jackson no estrenaba una película, creo que la última antes del Hobbit fue Lovely Bones y ya hablamos de unos cuatro o cinco años. Cualquiera puede comprobar todos estos datos fijándose en la fecha de realización de las películas.

¿Dónde se encuentra realmente el problema? Hace bien poco ha salido en el diario EL PAÍS un artículo que confirmaba algo sostenido por el que escribe esto meses atrás: la caída de ventas de la novela juvenil. Solo es cuestión de tiempo que la burbuja de los superhéroes termine de explotar. La cuestión es: ¿Qué pasará después de eso? ¿Qué nueva Burbuja crearán? Las industrias culturales han renunciado a algo vital, el descubrimiento de nuevos talentos, y ya está comenzando a pasar factura, porque evidentemente hay una gran masa de público al que le dan igual las historias con valores y que cuenten algo, pero también hay otra mucha gente que adora el Cine y echa de menos historias como las de antes. Esperemos que no sea demasiado tarde cuando los sabios de las majors se den cuenta del error que están cometiendo.

EL PODER DEL DINERO: ENTRETENIMIENTO SIMPLE

Esta es una de esas películas que podemos disfrutar en casa sin ningún problema, entre otras cosas porque tampoco nos cuenta nada nuevo ni original, pero sí que es adecuada para una sobremesa con la que poder refugiarnos del calor veraniego. Siendo sinceros y sensatos, esta cinta no valdría mucho si no es por la aparición de Gary Oldman y Harrison Ford. Dos líderes de empresas tecnológicas punteras, rivales, antiguos amigos que por el devenir de los acontecimientos se convirtieron en enemigos. Sí que me gusta la introducción de la película, narrada por el propio protagonista, en la que nos habla sobre aquellos tiempos en los que tener un título universitario servía para encontrar un trabajo, y que esa dorada época ya no existe. El joven, interpretado por Liam Hemsworth, es efectivamente universitario, pero lleva varios años como un simple becario en la empresa Wyatt Mobile, de la que es dueño Gary Oldman.

En su afán por querer más, por alcanzar la riqueza, por emborracharse de ese poderío que supuestamente tiene el dinero, el joven se verá envuelto en un caso terrible de espionaje industrial, en medio del enfrentamiento entre los dos titanes tecnológicos. La cuestión es: ¿Cómo logrará salir de esa espiral de corrupción? Podría servir esta historia como un relato sobre la redención personal, de alguien que toma conciencia de que algo ha hecho mal y que quiere reparar los daños, pero al final el guión resulta demasiado simple, demasiado repetitivo. Por otro lado, Liam Hemsworth, hermano de Chris Hemsworht, es decir, de THOR, es un actor realmente patético. No es que Thor sea un gran intérprete shakespiriano ni nada parecido, pero al menos da más el pego. Este chico está muy verde y desde luego demuestra en lo que se está convirtiendo el cine ahora mismo, en una fábrica de enchufados similar a la de las instituciones políticas.

Como decía al comienzo, para disfrutar en casa está bien, sin más, no tiene nada de especial, aun así hablo de ella para todos aquellos que no les apetezca algo de lo que hay en la taquilla actualmente. Por supuesto que hay cosas en formato doméstico mucho mejores que esta, pero debido a que estamos en época vacacional, quizás sea mejor optar por ver cosas que no nos hagan pensar demasiado y que se sostengan medianamente como producto sencillo de entretenimiento. El Poder del Dinero es un ejemplo de esto, un relato simple y que cumple con la función de hacernos pasar un rato agradable.

BEGIN AGAIN: UNA JOYA, UNA MARAVILLA.

“Si la música es el sustento del amor, que siga sonando” (William Shakespeare)

La época estival de este año no deja de depararme sorpresas, aunque sin duda, hay una que se lleva la mejor valoración por mi parte y ha logrado convertirse en una de mis películas favoritas. La razón es muy sencilla, y es que hacía mucho tiempo que no salía del cine con una sonrisa. Una muestra de dirección excelente, unos actores geniales que transmiten una gran química, una puesta en escena genial, y una música extraordinaria. Y es que, el sustento de este film, es la música. Pero no penséis que es un musical tradicional, es un relato sobre el poder que tiene la música para inspirarnos y conectar con nuestras emociones.

Es la historia de Dan Mulligan (Mark Ruffalo) un productor discográfico en horas bajas que debe hacer frente además al fracaso de su matrimonio y al hecho de que no conoce a su propia hija, con la que no logra conectar de ninguna manera. Dan no es simplemente alguien que ponga dinero para grabar un CD, es un “cazatalentos”, una figura que prácticamente a día de hoy ha desaparecido, no solo en el sector musical, sino en todos. Un hombre que busca algo nuevo, un sonido que le cuente cosas, no “un adolescente que solo sabe lanzar monosílabos”. Pero en el momento más inesperado, una noche, en un bar donde actúan músicos en directo, escucha una preciosa canción, escrita e interpretada por Gretta (Keira Knightley), una joven que está a punto de abandonar la música debido a problemas personales. Ambos personajes tocan fondo al mismo tiempo, y vemos cómo la música logra que vuelvan a levantarse, iniciando una gran amistad y una nueva carrera musical para ambos.

Poco más puedo relatar de este film, sencillamente, porque hay que verlo. No solo hay que observar la imagen, también hay que tener los oídos bien atentos, pues aquí juega un elemento muy importante las canciones que iremos escuchando, cantadas además por la propia Knightley, que convierten la banda sonora del film en algo sensacional. Próximamente llegan films más potentes a nivel comercial que este, pero desde luego no estarán ni mucho menos al nivel de Begin Again, una cinta que brilla con luz propia, cuyo poder reside precisamente en la belleza de su simplicidad y demuestra que, afortunadamente, sigue habiendo buen Cine al margen de superhéroes que ya logran el hartazgo de este crítico. No puedo finalizar la valoración de la película sin destacar que Keira Knightley está fantástica, creo que es el mejor papel de su carrera en mucho tiempo, hizo muy bien en renunciar a la cansina saga de Piratas del Caribe; y desde luego, Mark Ruffalo ya me ha conquistado en otras ocasiones, y aquí demuestra que es un actor genial. Begin Again es la historia de dos almas perdidas que se unen y crean una música maravillosa, además de lanzar una potente crítica contra los abusos de la Industria musical que, como digo, pueden aplicarse perfectamente por ejemplo a la literaria. Si alguien me pregunta sobre qué puede ver en el Cine, la primera opción que recomendaré, sin duda, será Begin Again.